El Corpus Christi es la
fiesta por antonomasia, la más importante, porque celebramos
al mismo Dios, sustancialmente presente en la forma consagrada;
aquí ya no hablamos de una imagen de Dios o de un santo
sino del mismo Dios; no es una representación sino una
realidad. De ahí que si nos volcamos con todas las demás
fiestas, con éste debemos hacerlo de manera especial.
Somos un pueblo que unas
veces se divierte, otras trabaja por la cultura y por desgracia
en otras ocasiones nos toca sufrir juntos momentos tristes, que
por suerte para los valores humanos nos hacen olvidar posiciones
políticas. Es por ello, que llega el momento en estas fechas
tan importantes y especiales de que entre todos los vecinos hagamos
el mayor esfuerzo para que nuestra salir adelante, con el orgullo
de saber que este pueblo es capaz de emocionarse, de derrochar
alegría con las fiestas y sobre todo de participar en todos
los actos vivamos nuestra fiesta y nuestras tradiciones lo más
fraternal y amablemente posible.
